Dios, padre nuestro, tú que otorgaste a tu sierva Elisabeth Leseur dones de palabra y una gracia de silencio, para que ella fuese una luz espiritual a todos los que ponías en su camino, creyentes y no creyentes, una mujer que buscó “encontrar en cada alma el punto que todavía permanecía en sintonía con lo infinito, con Dios”. Ella encontró propósito en su sufrimiento, permitiendo que esto la una más a Cristo, y confió plenamente en la providencia de Dios.

Permite que la inspiración de tu sierva nos ayude a confiar más en tu amor, para que realmente vivamos las palabras que Cristo dijo en la última cena – “Que nos amemos los unos a los otros”. Humildemente pedimos que glorifiques a tu sierva Elisabeth Leseur, en la tierra de acuerdo al diseño de tu santa voluntad. A través de su intercesión, otorgarme el favor que ahora presento (Hacer petición). Por Jesucristo nuestro señor. Amen.
(Padre Nuestro, Ave María, Gloria)

Jennifer MacNeil (2017)